¿Cómo Estoy Afrontando la Muerte Perinatal de mi Hijo?

La muerte perinatal y gestacional sigue siendo un tabú. Sigue siendo una muerte ocultada y en muchas ocasiones, menospreciada pero para una madre, perder a un hijo es lo peor que le puede pasar en la vida y en mi caso, ocurrió estando embarazada de 39  semanas.

Este es el primer post personal que escribo y sinceramente, me hubiera encantado hablar de otras cosas, contar lo maravilloso que es ser madre de familia numerosa pero en este caso, no ha podido ser y aún así, quiero hablar de mi duelo, de mis circunstancias y si puedo, ayudar a otras mamás que estén pasando lo mismo.

Antes de nada me presento. Mi nombre es Silvia y soy mamá de 3. Dos de ellos, Alejandro y Adriana, me acompañan en mi día a día y mi bebé eterno Álvaro, brilla como la mayor de las estrellas.

Ya estaba embazara de 8 meses

En general pensamos que, si ya estamos embarazadas de más de 12 semanas, ya nada puede pasar. ¿Quién me iba a decir a mi que iba a hablar de la muerte perinatal por la muerte de mi hijo?

En mi caso, se junto el embarazo con el primer confinamiento de coronavirus. Puedo decir, que Álvaro ha recibido más besos y abrazos que muchos niños. Y es que, sus hermanos pasaron todo el confinamiento encima de mi barriga.

Le han cantado, le han contado cuentos, le han hecho dibujos,…¡Ya formaba parte de nuestra familia!

Y bueno, los meses pasaron y llego la semana 39 de gestación y aquí fue donde mi vida dio la vuelta.

Su corazón se ha parado

El pasado 30 de octubre del 2020 rompí aguas y al llegar al hospital escuché las palabras que desde entonces, resuenan en mi cabeza una y otra vez: se le ha parado el corazón.

En ese momento, me quería morir. No quería a nada ni a nadie. Solo quería desaparecer del universo. Desaparecer del mundo. Suicidarme y mandar todo a la mierda. No volver a aparecer nunca más en ningún lado.

Dí a luz a mi tercer hijo pero en esta ocasión no escuché su llanto.

Pude hacer piel con piel. Pude despedirme, besarle y abrazarle. Era un bebé precioso. Igual que su hermano Alejandro. Era chiquitín como sus hermanos con la carita redondita. Nunca borraré su carita de mi memoria.

Físicamente yo estaba muy bien. De hecho, fue el parto soñado por todas las madres pero con final fatídico.

En menos de 12 horas estaba en casa pero con los brazos vacíos.

La cara de Alejandro y Adriana mirando mis brazos y mi barriga, se ha clavado a fuego en mi corazón. Estaban esperándole.

Alejandro cogió el teléfono y llamó a mi madre para decirle que Álvaro había nacido pero se había muerto. Tenía en su cara una lagrima cayéndole pero decía estar contento porque ya tenía a su hermanito. Es horrible que estás cosas sucedan.

¿Qué me esta ayudando a superar su pérdida?

Os cuento las cosas que me están ayudando a aceptar que Álvaro no va a estar con nosotros:

  • Estar sola. Nunca antes me había gustado estar sola pero, entre el confinamiento y lo de Álvaro, estoy aprendiendo a valorar mucho mi soledad y el tiempo para mi
  • Tenerle presente. No hay ni un solo momento en el que me olvidé de lo que ha pasado pero me gusta ver en casa cosas sobre él. Por ejemplo, su nombre en metálico, también hemos puesto sus piececitos,…
  • Trabajar. Mi tienda online empezó hace 6 años ya y la verdad es que nunca había tenido tanta ilusión porque saliera adelante. No sé si lo conseguiré o no pero, ¡Voy a poner toda mi energía en conseguirlo!
  • Asistir al grupo de duelo de Nubesma. Es una Asociación valenciana que fue creada por tres mamás que sufrieron una pérdida gestacional.
  • Mi familia. Mis hijos y mi marido son mi pilar
  • Respetarme a mi misma y a mis sentimientos. Quien me conoce sabe que me gusta hablar, que me gusta estar en la calle, que me gusta sociabilizar,…¡Pues ahora ya no!
  • Sacar conclusiones. Estoy aprovechando estas circunstancias para sacar conclusiones sobre la vida, sobre las personas, personas que estaban y no deberían estar, valorar mis fallos, mis errores en la vida, aclarar mis ideas sobre mi futuro profesional,…¡Creo que me estoy volviendo un poco loca!

El 2020 me cambió la vida…

Lo que más me enfada de todo esto es que, no tiene solución. La muerte perinatal y el duelo es para toda la vida.

Yo siempre intento buscar solución a las cosas, de hecho me considero bastante resolutiva y no me importa reconocer mis errores o cambiar las cosas que debo cambiar pero en este caso, no puedo retroceder a aquel día y cambiarlo. No puedo intentar hacer otras cosas para ver si se hubiera salvado. Siempre me perseguirá esa duda.

Al duelo cuando se produce una muerte perinatal o gestacional, en muchas ocasiones, le llaman el duelo silencioso y es que, no os podéis ni imaginar la cantidad de mamás que me cuentan ahora que han tenido abortos y han pasado ese duelo solas. En mi caso, soy incapaz de exteriorizar con palabras habladas todo lo que siento pero si que necesito contarlo. Necesito hacer visible este duelo porque no quiero que ninguna madre lo pase sola y en silencio.

Cuando te quedas embarazada esperas vida y cuando en lugar de vida, encuentras muerte, algo cortocircuita en tu cabeza. Yo sigo con pesadillas, con dolores de cabeza casi a diario, con ansiedad y creo, que me van a acompañar para siempre.

La muerte perinatal: Un Duelo para Toda la Vida

Me gusta decir que todos llevamos una mochila en la espalda y que esa mochila se va llenando de emociones, de experiencias, de vivencias. Algunos tienen la mochila destrozada y deberían cambiarla pero no pueden. Otros tienen la mochila vacía por sus miedos y temores.

En este caso,  a pesar de todo, mi mochila esta a rebosar de miles de cosas y, si algo predomina dentro de ella, es amor. Amor hacía mis hijos, hacía mi marido, hacía mi familia,… Creo que nunca les había valorado tanto.

Álvaro es de nuestra familia y siempre será mi bebé estrella. Está dentro de mi mochila para siempre. Mi duelo silencioso estará dentro de ella para siempre.

Si habéis leído hasta aquí, muchas gracias y os animo a que, si estáis sufriendo un duelo, lo exterioricéis de la manera que queráis. Podéis escribirme si os apetece y puedo publicar un post, una carta o simplemente, podemos hablar.

Pinchando este enlace se abrirá mi WhatsApp directo. ¡No estáis solas!

Dejar un comentario

Acepto la política de privacidad *

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad. 

0
Abrir chat