Revelación 8 de marzo: “Mi marido no me ayuda”

En la semana del 8 de marzo, os tengo que hacer una confesión: Mi marido no me ayuda y además, no quiero que lo haga. Para las que todavía no me conozcáis, mi nombre es Silvia y soy la persona que esta detrás de Silvieta Home. Soy mamá de dos peques que se llaman Alejandro y Adriana que son la luz de mi vida y además, trabajo desde casa gestionando la tienda online. Y sí, puedo afirmar y afirmo que mi marido no me ayuda.

Conciliar y trabajar en casa no es tarea fácil 

El día a día en mi casa es muy completo pero sencillo. Os lo voy a resumir: nos levantamos, desayunos, al cole, a comer en casa, de nuevo al cole, al parque, duchas, cenas y a dormir. Así escrito suena muy fácil pero cada una de estas etapas esta cargada de mucha intensidad. Y si encima le sumamos, gestionar y liderar una tienda online, impartir cursos de masaje infantil y gestionar un blog, os puedo asegurar que a mi día le faltan muchas horas.

Mi marido hace muchas horas en el trabajo y cuando llega a casa, esta un poco con los peques y luego, hace la cena o recoge la ropa o pone la lavadora o recoge los juguetes o hace cosas en casa. Pero no, no me ayuda.

No me ayuda, ¿y quieres saber porque?

Resulta que esta es su casa, Alejandro y Adriana son sus hijos y que es su responsabilidad hacer todo lo que hace. Estoy cansada de escuchar las típicas frases de: “mi marido no me ayuda”, “es que claro él no esta acostumbrado”, “es que su madre no le enseñó”. 

Somos ya mayores para aceptar nuestros roles en la sociedad y sobre todo en nuestra casa. Somos ya mayores para asumir que las cosas de casa son de los que están en casa. Este es un valor que intento transmitir a mis hijos. Somos un equipo al completo. 

Y mi marido cuando pone la lavadora, plancha o recoge el lavavajillas, no me está ayudando, esta recogiendo y arreglando su casa porque es su casa, porque son sus hijos y porque es su responsabilidad. 

Aquí hay mucho por cambiar, muchas mujeres que, a la antigua usanza, todavía llevan el plato a la mesa a sus maridos. Muchas mujeres que son victimas de este patriarcado que nos viene acompañando desde hace muchos años y que todavía no se sienten con el valor suficiente de luchar por ellas, por sus hijas.

Me niego a que las cosas no cambien. Me niego a educar a mi hija de forma que ella piense que por ser mujer, tiene unas obligaciones diferentes a las de su hermano.

Me horroriza cuando mi hijo de 4 años, al que le encantaba el rosa, ya no le gusta “porque es de chicas” o cuando me dice el Lego lo tiene que montar su papá que es un chico. No hay más que ver los catálogos de juguetes en Reyes Magos o Papá Noel.

El día 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer. El día de todas las mujeres, las que estuvieron y lucharon por conseguir muchas de las cosas que tenemos ahora y las que siguen a día de hoy peleando por cambiar las cosas. Ahora y más que nunca por nuestras hijas, sobrinas, primas, hermanas y conocidas, nuestra voz debe ser única.

Y en la sociedad se ha evolucionado mucho pero aún queda mucho por cambiar. Muchísimo. Así que, por lo menos en mi casa, voy a hacer todo lo posible para que esto no pase y voy a educar a mis hijos desde la igualdad y el amor.

¿Y si todos lo hiciéramos empezando en nuestras casas? ¿No creéis que empezaría a cambiar las cosas?

2 Comentarios

  1. Miguel Aguado-Reply
    8 Marzo, 2018 at 10:07 am

    Muy grande el post, porque lanza una verdad igual de grande.
    La igualdad empieza por ambos, y que una mujer diga “me ayudas con la casa” o el hombre “te ayudo con la casa” chirría a más no poder.
    La casa, los hijos… todo, es cosa de dos. El equilibrio es el modo, el punto donde toso fluye, lo demás, no sirve.

    Recomendadísimo desde ya 😉

    • Silvieta Home-Reply
      9 Marzo, 2018 at 9:33 am

      Muchísimas gracias! Me encanta que estas palabras vengan de un hombre porque significa que poco a poco, algo se va cambiando. Feliz finde!

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