¿Cuántos juguetes le compro a mi hijo?

Se acercan unas fechas peligrosas. Fechas en las que los juguetes y las listas de regalos se convierten en los verdaderos protagonistas. Anuncios en la tele, anuncios en la parada del autobús, flyers en el coche, revistas de juguetes en todas las tiendas te van a perseguir a partir de ahora por todas partes.

¿Cuántos regalos le compro a mi hijo?

Se acerca la Navidad y con ella, los regalos y el consumismo. Las listas de regalos de los niños cada vez son más largas y si fuera por ellos, todos los juguetes de las revistas estarían marcados para incluirlos en la carta de los Reyes Magos o Papa Noel.

Y esto se traduce en que, por lo general, la cantidad de regalos que reciben los niños es desproporcionada. Tan desproporcionada que, muchos psicólogos y pedagogos, remarcan las consecuencias negativas que tiene la recepción de tantos regalos.

¿Por qué algunos profesionales aconsejan no hacer muchos regalos a los niños?

Cuando reciben tantos regalos, no valoran realmente el contenido de lo que le están dando sino la cantidad. Abrir paquetes y más paquetes se convierte en el juego del día sin hacer caso a todo lo que están recibiendo ya que es imposible hacer caso a todo lo que le han regalado.

Esto provoca dos situaciones a tener en cuenta. Por un lado, estos momentos de ilusión y magia pierden valor ya que si los niños se acostumbran a recibir muchos regalos siempre, no valorarán estos días especiales. Y por otro, los niños no valorarán nada perdiendo el concepto del valor de las cosas.

Entonces, ¿cuál es el número de regalos adecuados que deben recibir?

Es fundamental el filtro de los padres ya que en fechas como Navidad o por el cumpleaños, no sólo recibe regalos de los padres sino también de amigos y familia.

Saber encontrar un equilibrio adecuado no es fácil por eso, en caso de que se prevea que el pequeño va  recibir una gran cantidad de regalos, os aconsejamos una serie de ideas:

  • Permite que tu hijo elija los regalos que quiere. Muchas veces, los padres, se dejan llevar por el niño que llevan dentro y compran las cosas que en su infancia anhelaban. Si ellos elijen lo que quieren y los padres dan su aprobación, nos evitamos rabietas y lloros innecesarios al abrirlos. Además, así podemos limitar el número de regalos que van a pedir.
  • Sabiendo todo lo que el peque va a pedir, se puede  repartir la lista entre las personas más cercanas que pregunten.
  • Intentar que la lista de regalos sea variada. Juguetes de madera, juguetes educativos, juegos de mesa, artículos de robotica, ropa, calzado, artículos para el campo y un montón de cosas más que puede despertar en ellos nuevas inquietudes.

Estos son sólo algunos consejos que esperamos que os hayan gustado pero lo más importante es que los niños disfruten enormemente de estos días que están cargados de magia.

 

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