Querido papá, tú también eres protagonista

En ocasiones, los papás suelen sentirse fuera de lugar con la llegada del recién nacido. Pero es todo lo contrario, el papá es el protagonista estrella.
Silvia | 11/05/2016

Cuando llega el recién nacido, todo el mundo se vuelca en él. Cuidar del pequeño y satisfacer todas sus necesidades, se convierte en una prioridad y cosas que antes eran de vital importancia, ahora pasan a ser secundarias.

Por otro lado, la mamá suele estar agotada y suele tener muchas dudas con respecto al cuidado del bebé, sobre todo en caso de mamás primerizas.

¿Y quién nos queda? ¡¡¡Super-papá al rescate!!!! Que es bien cierto que también estas asustado y muy cansado pero la mamá esta en pleno postparto y necesita apoyo más que nunca.

Así que, si acabas de ser papá y estás leyendo este artículo, tu rol de padre es fundamental. Toma buena nota:

  • Eres el gran aliado de la mamá y su gran apoyo. Ella necesita tu cariño más que nunca porque se siente débil y está en un momento de su vida muy vulnerable.
  • Alguien debe ocuparse de que tanto mamá como bebé descansen así que la gestión de visitas, si la mamá no se siente con fuerzas, tiene que ser toda tuya

Los primeros días, las visitas tienen que ser inexistentes o en su defecto, muy cortas. Las vecinas o tíos del pueblo contando historias, ya tendrán su momento en otra ocasión.

  • Ocúpate de las tareas de la casa y si es imposible, pide ayuda durante una temporada hasta que todo se normalice.
  • Es importante de que tanto la mamá como el bebé tengan todo lo que necesiten (comida, cosas de la farmacia que puedan necesitar,…). Por suerte ahora, ya se puede hacer la compra por internet así que, si es necesario, recurre a esta opción.
  • Se participe de todos los acontecimientos que empiezan a ocurrir en la vida del peque, como por ejemplo, visitas médicas, asistir a grupos de lactancia,…
  • Pide ayuda siempre que la necesites. Puedes poner como norma que todo aquel que quiera visitar al bebé, tiene que venir con un tuper con comida debajo del brazo.
  • Y lo más importante de todo, disfruta mucho de ese bebé precioso que ya forma parte de vuestras vidas. Háblale, cántale, duérmelo, sal a pasear con él,… es decir, involúcrate al máximo en su cuidado. Pasando tiempo con él, todos ganáis: la mamá tendrá un rato para ella y el vínculo papá-hijo se irá creando y reforzando día a día.

Así que, querido papá, enhorabuena y a por ello, que lo estáis haciendo muy bien.


Nota aclaratoria: En el artículo, se hace referencia al papá para facilitar la escritura y lectura del texto. Pero por supuesto, el artículo va dirigido también a todas las familias mamá-mamá, papá-papá, familias monoparentales, familias divorciadas,…etc. 

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